Como las antiguas Cofradías de Ánimas, “los aliara” también anhelan la llegada de la Navidad. Son pocos días pero cargados de esencia y sabor. Se siente como al quinto que le punzaba el pecho cuando volvía a casa por Nochebuena inquieto y emocionado.
Las “Ánimas Benditas” – pues así se las llamaba sin anteponerle el título de Cofradía - irrumpían en las casas y en las calles de los pueblos pidiendo limosna para los vecinos menos afortunados (gallos, gallinas, conejos, grano, cerdos….) y lo hacían generalmente cantando, aunque también rezando. Preguntaban a la puerta de la casa: “¿se canta o se reza?” Si la familia se encontraba de luto, se rezaba una oración por las Ánimas (hoy por ti, mañana por mi) y si no, se cantaba un Villancico o aguilando o el propio de la Cofradía.
De la misma forma Aliara sale a la calle todas las Navidades, quizás lo llevamos haciendo desde que teníamos 9 años. Antes, para pedir el aguinaldo, hoy, para pedir un abrazo, un villancico, una sonrisa o una buena copa de vino. Y Para reivindicar y reclamar una tradición. Porque aquellas ocurrencias de aquellos maravillosos años de los 70, cuando con la fuerza que dan los 17 años reivindicábamos el derecho a investigar y conocer nuestra música tradicional, se han convertido en estos extraños de los 40 y pico años donde parece que 30 años es mucho tiempo para lo poco que se ha avanzado.
Pero hay algo que no ha cambiado y que nos alegra: nuestra amistad. A pesar de las distancias, de las diferencias, quizás somos una especie de familia numerosa que tiene un requerimiento tácito todos los años.
Y este año será el día 26 de Diciembre, sábado. Nos reuniremos en nuestro local de ensayo a la “hora del vino” (aunque para algunos parroquianos no exista limitación temporal). Y nos podréis encontrar en alguna taberna; si así sucede, uniros nosotros unos minutos y disfrutad. Sólo se requiere una cosa: Alegría.
Y como no hay alegría sin vino y el vino alegra la vista por el color, el olfato por el olor, el gusto por el sabor, el tacto por lo que alegra coger el vaso, y el oído por el tintín del brindar, quien no lleve la alegría, que no tenga renuncia, porque con un buen vaso de vino hallará la perdida enjundia.
Por fin….. Navidad.
Un abrazo a todos y Felices Pascuas.
Coda: dice el refranero que “Navidad en viernes, siembra por donde pudieres”. Pues eso, que esperemos un año lleno de abundancia para tod@s, sobre todo en salud.